
El amor es un sentimiento que tiene como peculiar característica crear extremismos, que a mi juicio no son malos, solo son la consecuencia de lo que este tema causa, los cuales son simples de ver: Todos lo quieren o lo detestan. Personas que dieron el potencial en plenitud con esfuerzo, dedicación, tiempo y sacrificios que muchas veces llegan a ser duros y al momento de hacerlos no nos damos cuenta de lo caro que nos puede llegar a costar. Todo eso se empaña con estas palabras: Mentira, engaño, traición, manipulación, infidelidad… Aquel ‘cocktail’ mortal es el aperitivo para el umbral del dolor y del sufrimiento, esa disposición de construir y de crear se pierde en menos de lo que se piensa, el amor es el ser desgraciado que se introduce en tu cuerpo y en tu mente para lentamente consumirte y dejarte sin fuerzas no solo en el campo sentimental sino en todo a lo que tú tengas obligaciones o interés.
Esta es, en forma general, el aspecto negativo que se vive del amor; y es que no solamente tiene que vivirse en carne propia, sino que por las experiencias de amigos, familiares o algún tercero de cierta importancia para nosotros es suficiente para hacer crecer la semilla de repulsión hacia el amor… la balanza se inclina al extremismo que tiene como objetivo no querer cruzar más ese puente al no soportar un empirismo nuevo del dolor.
Es inconcebible pensar en volver a creer, pero solo una sorpresa es la clave hacia ese nuevo parecer. ¿Es normal,
habitual o es acaso posible que luego de un fracaso tan rotundo y doloroso vuelva a creerse en el dichoso amor?
Para el corazón y para la mente de aquella persona que ha sufrido en forma constante y en largo tiempo parece ser una gran tontería e incluso una cuestión sin sentido, lo que no saben es que cuando ya no importa el amor, es donde éste aparece a mostrar la cara del Euro, del Dólar, de la rosa roja, del chocolate dulce, la cara dela felicidad…
Es aquella sorpresa, cuando una persona decidemeterse en tu vida y empieza a sentir aquello que tú querías y no se te dio, que se empeña a demostrarte que el amor en realidad puede ser un mundo entero y grande, más grande que una bandera hecha a Kim Il-Sung en Corea del Norte, las acciones vuelven a tener sentido y a cobrar vida. Lo que antes habían despreciado de ti, ahora es el estandarte principal que atrae a otra persona a estar a tu lado con toda su voluntad y querer.
En la cima del Everest, allí es donde se ve con amplia bastedad que el amor pasa de ser un inquilino odiado a un huésped de lujo, entonces ¡El amor es un gran dilema! Pasar de ser pisoteado por un gran desfile de la Unión Soviética a vivir en un mundo lleno de cariño y sinceridad es aquella sopa de especias raras con sabor identificable, un factor sorpresa que te puede dar un sabor inimaginable o una sazón para el olvido. Es un proceso que llevaremos hasta el día de nuestra muerte: Nos pasaremos constantemente de vereda o nos instalamos en forma permanente en uno de los dos vecindarios que son Peace and Hate.
Con el paso de los días vemos que mucho varía y cambia sin previo aviso: Las bolsas de valores, las divisas, los regímenes políticos, las empresas, el clima… Pero hay un solo puesto que el ser humano a ojos cerrados puede afirmar que es más inestable que vivir al lado de la Falla de San Andrés: El grande y misterioso amor en importe
y desdén, el rey indiscutible del vaivén.
y desdén, el rey indiscutible del vaivén.
Lo que no puede ser inestable pero sí cierto es, que si el amor está golpeando duramente, vivir la vida y seguri adelante es lo lógico; si el amor está regalándote los mejores momentos de tu vida, da todo de tí día a día para dejar un legado no únicamente a tu pareja, sino también para dejarte un legado a tí mismo.

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